Lunes, 21 de enero de 2019

Instinto y amorLa veneración y el respeto por los instintos y pasiones del hombre no son algo negativo, sino que son la piedra angular del edificio humano, pero que hay reforzarlo con la energía superior del amor. Así nos lo manifiesta el descubrimiento moderno del cerebro.

Los seres humanos tenemos un cerebro heredado de los invertebrados (instinto), que evolucionó a un cerebro más perfeccionado, de corteza cerebral, que es el de los mamíferos. Por tanto, ya no se trata de un puro instinto, se trata de un instinto integrado en una afectividad. Luego, en la evolución, aparece una corteza cerebral mucho más organizada y compleja en la cual aumenta la afectividad y la inteligencia, Y, finalmente, el prefrontal, que no tiene funciones cognoscitivas, sino que es una especie de síntesis, de unión de afectividad e inteligencia, y eso es lo que se llama el espíritu o el amor superior.

Así pues, el puro instinto se integra en la afectividad, la afectividad en la razón y la razón en el espíritu o el amor superior, Es una unidad que no puede separarse en partes. No se puede decir: «ahora obro solo por el instinto» «ahora obro solo por la razón», «ahora obro solo por el sentimiento». Es un conjunto que está ordenado y dirigido desde esa energía superior que ha aparecido en la evolución, que es el amor superior.

El gran pensador e investigador del cerebro, Paul Chauchard, señaló que el materialismo no podía explicar de ninguna manera las funciones cerebrales superiores. Por eso, cuando el amor falta en cualquier actividad humana, ya no se experimenta una actividad propiamente humana, sino que se rebaja al nivel instintivo.


Publicado por torresgalera @ 7:00  | Pensamiento
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